Образование
21.10.2019
60

На парте урок математики, а под партой урок физкультуры

Старшеклассники из мадридской школы «El Instituto Antonio Fraguas ‘Forges’ de Madrid capital» теперь занимаются в классах, где традиционные познавательные дисциплины совмещены с тренировкой мышц ног. Директор оснастил классы велотренажерами, которые расположены прямо под партами.

Теперь учащиеся прямо во время занятий нажимают на педали. «Мы обеспокоены тем, что ученики недостаточно занимаются спортом и ведут сидячий образ жизни: мобильные телефоны, телевизор, компьютер», — объяснил педагог Хуан Торральба.

Теперь, по его словам, как минимум один час в день учащиеся занимаются физическими упражнениями, не отрываясь от учебного процесса.

Un instituto crea un aula con pedales para que los alumnos hagan actividad física durante las clases
El Instituto Antonio Fraguas ‘Forges’ de Madrid capital ha habilitado un aula con pedales para que los alumnos hagan actividad física durante las clases y no solo durante la asignatura de Educación Física.
«Nos preocupa que los chavales no hacen mucho ejercicio, son muy sedentarios: el móvil, la tele, el ordenador… Por lo menos una hora al día aquí hacen algo de ejercicio. Luego, resulta que también parece que tiene ventajas a la hora de sentarse bien, prestar atención…», ha señalado el profesor de Lengua Juan Torralba, en declaraciones a Europa Press durante una de sus cuatro lecciones semanales.
La llamada ‘Aula Pedal’ es un proyecto de la investigadora de la Universidad Politécnica de Madrid y profesora de Educación Física del ‘Forges’, Beatriz Polo, cuyo trabajo consiste en buscar estrategias para aumentar el nivel de actividad física de los alumnos.
El centro ha hecho una inversión para apoyar el proyecto ya que el aula cuenta con mesas regulables en altura y sillas especiales, además de los pedales y los pulsómetros que llevan los alumnos, a los que Polo ha destinado parte de su Beca de Internacionalización de Doctorandos.
Con esa beca costeó su estancia en Estados Unidos, donde descubrió estrategias como las aulas con pedales y los pupitres activos y comprobó que eran viables, por lo que decidió probarlas en España.
A finales del curso pasado realizó un proyecto de viabilidad en el ‘Forges’, que consistió en poner en práctica las clases con pedales en diferentes asignaturas —siete en total— y con 157 alumnos de distintas edades, durante un periodo de cinco semanas. Un 87 por ciento de alumnado dijo que le gustaba el proyecto y quería continuar con el mismo.
Este curso, para el desarrollo del proyecto, era necesario aplicarlo a un nivel entero y que el mismo profesor diera clase a todos los alumnos, y el único voluntario al inicio del curso que cumplía esos requisitos fue Torralba, que daba clase de Lengua a todo 4º de la ESO, dos grupos de 30 alumnos cada uno, cuatro horas a la semana. «NO ES UNA IDEA TAN MARCIANA SINO QUE FUNCIONA»
«Si lo cuentas es un poco extraño: alumnos que van a estar en clase pedaleando mientras reciben clase. Entonces, a priori, a cualquier profesor le choca, pero si lo ves realmente no cambia gran cosa, la clase se da prácticamente igual o mejor y ellos hacen ejercicio, no es una idea tan marciana sino que parece que funciona», ha manifestado Torralba.
De hecho, Polo ha asegurado que el año pasado se controló la competencia matemática con un pre-test y un post-test para comparar el grupo de control y el grupo de intervención y que resultó que había una «ligera mejoría».
«Nuestro objetivo era al menos que se quedase neutro, que no bajasen los resultados, y no solo no bajaron sino que aumentaron ligeramente», ha apostillado la investigadora. «Y también lo vimos en condición física», ha proseguido Polo, quien ha explicado que se les hizo la misma prueba de condición física antes y después, un test de 20 metros.